Trámites más Comunes
Revisa información clara sobre algunos de los trámites notariales más frecuentes, sus requisitos y consideraciones generales.
Trámites más Comunes en la Notaría
Aquí encontrarás respuestas e información general sobre autorizaciones, poderes, transferencias, compraventas y otros trámites habituales.
La identidad puede acreditarse con pasaporte vigente, cédula de identidad para extranjeros u otro documento oficialmente reconocido, según el trámite. En algunos casos se requiere además acreditar domicilio o situación migratoria.
El protesto es la actuación mediante la cual el notario deja constancia formal de la falta de pago, aceptación o fecha de una letra de cambio o pagaré, cumpliendo con las formalidades legales aplicables.
Cuando corresponde, debe otorgarse autorización ante notario por parte del padre, madre o ambos, según la situación familiar. Se requiere cédula de identidad vigente y antecedentes del menor y del viaje.
Los pagarés pueden encontrarse afectos al impuesto de timbres y estampillas, según el monto, naturaleza de la operación y normativa vigente. Se recomienda revisar el caso concreto antes de firmar.
La expresión “autorizo” en materia notarial tiene un sentido técnico y jurídico preciso. Su uso y alcance dependen del tipo de actuación y de la legislación aplicable al instrumento respectivo.
- Cédula de identidad vigente de comprador y vendedor.
- Padrón del vehículo.
- Certificado de anotaciones vigentes, cuando corresponda.
- Pago de impuesto o documentación exigida para la transferencia.
La promesa de compraventa puede requerir escritura pública o instrumento autorizado, según el caso. Es importante definir claramente precio, plazo, condiciones y antecedentes del bien o derecho comprometido.
- Antecedentes de dominio del inmueble.
- Certificado de dominio vigente.
- Certificado de hipotecas y gravámenes.
- Certificados municipales o tributarios aplicables.
- Redacción de minuta o borrador con los términos del contrato.
Permite otorgar facultades amplias a otra persona para actuar en nombre del mandante. Debe precisarse con claridad el alcance del poder y las limitaciones que se quieran establecer.
Se utiliza cuando se quiere facultar a una persona para realizar uno o más actos específicos. Es recomendable individualizar de forma precisa las facultades otorgadas.
El mandato puede revocarse en la forma legal correspondiente. Dependiendo del instrumento original, puede ser necesario otorgar escritura pública y notificar a terceros interesados.
En ciertos casos la notaría puede recibir documentos o instrucciones conforme a las normas aplicables, dejando constancia del depósito o de las condiciones de entrega establecidas por las partes.
Los documentos emitidos en el extranjero pueden requerir traducción, legalización o apostilla, y en algunos casos protocolización, según el trámite específico y la normativa chilena vigente.